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La soledad tiene muy mala prensa.
Enviado por Robinson tostado el Dom, 11/07/2010 - 16:01.Mejor solo que mal acompañado dice el dicho, pero la soledad es una actitud muy mal vista, los seres humanos son ante todo seres sociales y primitivamente no se puede comprender el deseo de otro miembro del clán de estar lejos del grupo.
La soledad tiene sus ventajas y es hasta necesaria para el desarrollo de las personas.
Como bien se dice, hay dos tipos de soledad, el estar aislado de otras personas y el sentirse solo (que es independiente de si estamos físicamente aislados o no).
Algo que me parece cuestionable de la humanidad o al menos en la cultura en la que vivimos (puede que en el norte de Europa la cosa sea distinta) es la necesidad de tener contacto social con todo el mundo o por lo menos con todo aquel que nos rodea, pero es una regla no escrita y la asumimos como tal, lo que detesto de eso es que tendemos por fuerza a hacer amistades demasiado fácilmente, no, no son amigos, sino “amigos” y el problema de aquello es que no todos saben cerrar su espacio íntimo y la gente esta termina estorbándoles o sabiendo cosas que no deberían o entrando en ámbitos a los cuales no merecen entrar.
Viendo el documental “Un país serio” encontré un dato que es súper decidor, la jornada de trabajo es larga y se pasa mucho tiempo con la misma gente, por lo tanto nuestros amigos son los compañeros de trabajo, es casi como si fuese otra regla no escrita, y de hecho, al salir del trabajo y si es posible, los compañeros de trabajo continuamos juntos y salimos, llegamos a casa tarde y sin tiempo para mucho más que descansar, cenar, ver tele y acostarse. Lo que hace la masa, vamos (tema que será el siguiente a tratar).
Aquel detalle de los amigos-colegas me hace pensar en si se llama con demasiada facilidad a alguien tu “amigo”. Yo creo eso y por eso también (junto con desear separar a los “amigos” de los amigos conceptualmente) es necesario marcar distancia de todo y aislarse en algún momento porque estos estorbos alivianan la carga diaria pero no nos ayudan a pensar por nosotros mismos. Lo mismo pasa con la televisión y las redes sociales, son estorbos.
Quizás todos seríamos capaces de reflexionar con profundidad si nos distanciásemos lo suficiente de otras cabezas (y nos educásemos lo suficiente en ámbitos no técnicos, claro, para tener las herramientas necesarias para hilvanar nuestros propios pensamientos).
Cultivar una sana soledad, implica poder alejarse de las cosas para poder entenderlas mejor, porque alejarse de unas personas para estar con otras no ayuda, definitivamente. Pero también sirve para estar libre de ataduras para sentirse bien cuando los demás no lo están y para estar mal cuando no podemos ser comprendidos. Es más que estar solo, es estar con uno mismo, algo para lo cuál no nos damos tiempo. Algo que se llama habitualmente introspección. También nos permite planificar lo que haremos a futuro y por qué no recordar que estimula la imaginación.
Muchas veces la presión social hace que algunos de nosotros nos cuestionemos y demos cuenta que muchas veces vivimos para lo que el resto quiera que hagamos, lo que nos motiva también a una soledad, esto comentó un chico llamado Fernando Suarez en un blog:
[...] Pienso que cuando uno vive en sociedad ésta te exige cosas, cuando vos no querés exigencias. Te exigen que estudies, que trabajes, que te cases, tengas hijos y juntes plata, haciendo de lo que más te gusta (la música, por ejemplo) un negocio, algo con segundas intenciones, y eso me molesta. Me molesta hacer algo por los otros, me molesta TENER que vivir como los otros me dicen que viva. A mí me gustaría tener una casa bonita en algún lugar alejado, sin vecinos que me miren esperando que los salude, porque eso me incomoda. Tampoco quiero hacerles daño o tratarlos mal, pero ¿no te pasa que simplemente querés tocar la guitarra solo, en un lugar callado, y querés salir a comprar una gaseosa y volver y tomarla y todo solo, en paz? Las personas asocian soledad con tristeza, pero yo he aprendido a disfrutarla ¿porque los sabios, como los pintaban, eran tipos que vivían solos en montañas? No quiero imponer reglas, no me interesa, pero yo pienso que necesito mi montaña. Saludos.
Sentirse solo.
Cuando nos sentimos solos ya es que hay algún problema, pero ya escapa de lo que podríamos llamar sana soledad, empezamos a hablar de carencias. El ser humano como por definición es social tiene una serie de necesidades relacionadas al tema. Alfredo Ruiz reseña estas necesidades no cubiertas:
1. una persona cariñosa de quien depender,
2. alguien que lo atienda,
3. oportunidad de expresar sentimientos íntimos a otra persona,
4. un grupo de amigos del cual sentirse parte,
5. alguien que necesite de su amor,
6. alguien que lo desee físicamente,
7. personas con quienes compartir valores e intereses,
8. amigos para compartir actividades recreativas,
9. relaciones en el trabajo,
10. un sentido de confianza en los amigos íntimos,
11. intimidad física en forma regular.
Es preciso recordar que hay personas (muchas, lo que pasa es que no se nota y da vergüenza reconocerlo también) que no saben o no pueden satisfacer adecuadamente sus necesidades sociales, y necesitan ayuda psicológica, psiquiátrica o al menos mucha comprensión, de hecho, la soledad es considerada como un problema psicológico por sí misma.
No obstante que la soledad sea un problema y uno muy grande para la sociedad moderna, el no estar solo lo suficiente también se vuelve algo malo por lo que mencionaba antes. Tener cubiertas estas necesidades ayuda a que la introspección sea más sana (aunque las mismas personas que cubren esas necesidades te reclamarán su espacio, pero no es necesario siempre apartarse completamente o irse lejos si el estorbo no lo justifica, a veces con un simple cambio de hábitos basta para estar contigo mismo), aunque no es necesario tenerlas cubiertas para someterse a una voluntaria introspección que ayude a analizar precisamente el problema.
Para leer:
- Más sobre la soledad
- La temible soledad – Alfredo Ruiz
Las Ofelias sumergidas.
Enviado por teremarin el Lun, 17/05/2010 - 20:03.A raiz de un comentario de NUR sobre "las Ofelias sumergidas" en la isla de Angel Bipolar y como yo no sabía a qué se refería he buscado un artículo que quiero compartir con el resto de robinsones/as.También añado la bella imagen que NUR puso en el comentario citado anteriormente que es la de dos mujeres sumergidas en agua.
Ophelia interior
El trastorno y muerte de Ophelia en Hamlet es uno de los más poderosos interrogantes que Shakespeare propuso al futuro. Ophelia no es un personaje más en la obra, sino el enigma profundo y casi inexpresable que se oculta en el alma del autor. Ophelia no sólo inspira las reflexiones de Hamlet sobre la muerte y el caos: la imagen de la joven noble ahogada bajo las aguas del arroyo tras ser rechazada y ver a su padre muerto a manos del príncipe, ha desencadenado visiones en la mente de muchos artistas. Imágenes bellas y extrañas, a veces serenas, a veces inquietantes, y que pueden llevar directamente al subconsciente, como
Porque la locura de la joven Ophelia se desata precisamente en el corazón del fingido delirio de su amado Hamlet. Y su ahogamiento nos sobrecoge porque es injusto y fruto del humor a veces gélido, a veces hipersensible e impulsivo, de Hamlet. Aún así, ni siquiera la posibilidad de imaginar a Ophelia como intuición y reflejo del subconsciente de Hamlet justifica la iconografía que ha inspirado en la imaginación de tantos artistas. El milagro es que Shakespeare, quizás basándose en leyendas y divinidades acuáticas, nos regaló la imagen de
Ninguna de las representaciones de Ophelia en escenas distintas al ahogamiento tiene el mismo poder de sugestión. Ni siquiera las Ophelias de Waterhouse o de Delacroix junto al agua expresan lo que las Ophelias sumergidas, puesto que el enigma de Shakespeare se basa en la paradoja y el juego de reflejos. Millais captó la serenidad y la belleza absolutas en el centro mismo de la tragedia, pero el tema es inagotable y va más allá de la representación prerrafaelita. De hecho, el misterio de Ophelia se desarrolla en un terreno movedizo entre las pasiones eternas y las transformaciones de la psique.
MARTA BLASCO ha intuido la profundidad y el poder de esta imagen dentro de sí misma, en el presente, y nos devuelve una Ophelia interior y, extrañamente, actual. Pero no la ha traído al presente valiéndose de los trucos de la postmodernidad, sino a través de un proceso de introspección y simplificación radicales. Ha realizado un viaje al corazón de Ophelia a través de sus propios sentidos y sentimientos, y no cabían mediaciones. No valían las variaciones cromáticas, ni los motivos decorativos. Sobraban incluso la exuberancia de

Marta Blasco explora la forma misma de la bañera, como un elemento místico. Sugiere con una simple línea las hornacinas en que descansan los cuerpos incorruptos de las santas o las bóvedas asociadas a la iconografía cristiana. Y explota con un instinto innato y directo la oposición entre el cuerpo sumergido y sugerido, y las partes del rostro y manos emergentes. Intuimos el cuerpo que se hunde en las tinieblas del subconsciente de un agua oscura y amniótica, y unos atisbos de transparencia nos devuelven el caos y el pavor que subyacen en los discursos de Hamlet. Bajo la belleza extática del rostro de Ophelia se ocultan la locura, la obsesión, la venganza, los deseos antinaturales, los celos y la inteligencia extraña del amado: esos son los pesados vestidos que arrastran a Ophelia al placer y la muerte. Aquí, la concisión y el poder de sugerencia de los dibujos de Marta son impresionantes, cuanto más porque los carboncillos, habitualmente destinados a pequeños esbozos previos a la pintura, se amplían y se detallan hasta ocupar un espacio inhabitual en nuestras expectativas visuales. De alguna forma, Marta utiliza el mismo procedimiento de Shakespeare: ampliar en extremo los esbozos, los interrogantes, las paradojas intolerables, las oscuridades del inconsciente hasta transformarlas en obras de arte vivientes y poderosas.
Pero
Felipe Hernández
Imagen aportada por Nur(busco autoría)

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Sin titulo
Enviado por robinson el Mié, 05/05/2010 - 02:28.- blog de
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Experiencias.
Enviado por robinson el Mié, 05/05/2010 - 02:00.Alan Robinson El 04 de mayo
De Zunilda Roldán (Navarro, Buenos Aires, Argentina): Experiencias.
Alguna vez leí que "la vida es como una obra de teatro: no es la duración sino la excelencia de los actores lo que importa" Desde que tengo mi propio espacio cultural, el de mi grupo de teatro, el que está abierto a todas las manifestaciones artísticas locales y de donde sea, he podido comprobar que esta frase va màs allà de las palabras y se hunde en los corazones....Quiero compartir con el foro dos gratísimas experiencias que vivi el fin de semana del 24 y 25 de abril cuando llegaron a nuestra ciudad dos grupos de teatro a brindar sus espectáculos. El sàbado, el grupo CREARTE presentó HA LLEGADO UN INSPECTOR, versión del policial de Priestley...Magnífica puesta, con un impactante despliegue...gran originalidad y dinamismo....con momentos de mucho humor, sin dejar de lado el suspenso y la intriga que nos atraparon hasta el inesperado final. Lo disfrutamos... Mi agradecimiento especial a su directora Cecilia Ruiz con quien he compartido maravillosas jornadas de crecimiento. El domingo llegó el CARRUSEL DE LAS ARTES con su obra LOS MONTES DE LA LOCA de Marisa Wagner... inquietantes textos poèticos llevados a la escena con crudo realismo...Una obra fuerte, autobiográfica y comprometida...una denuncia:la vida en los hospicios....interpretaciones sobresalientes y un mensaje intensamente conmovedor. Y en este caso NECESITO agregar algunas líneas y viajar al pasado....Cuando yo tenía 22 años (hace màs de 20 ya...), llegó a nuestro pueblo una profesora de teatro a dar un taller. Yo estudiaba Letras, me inscribí y fue una hermosa experiencia:mi primer contacto con el mundo del teatro (debo aclarar que hasta hace poco màs de un año, cuando abrí mi teatro, Navarro no contaba con una sala teatral). Esa profesora se llamaba Fanny Dimant...su asistente Elsa Dosetti. El taller, como todos,, finalizó con una muestra...allí dimos vida a maravillosos personajes de obras clàsicas.....Pasaron los años....nunca supe nada màs de estas profesionales....hasta que hace unos meses..en este FORO del CELCIT...que leo cotidianamente, apareció mi nombre....y casi inmediatamente me llegó un mail...de Fanny Dimant...que a sus ochenta años sigue haciendo teatro con la misma energía y pasión que hace casi tres dècadas...Ella me encontró y se emocionó al comprobar que una semilla sembrada en un alejado pueblo del interior, había dado sus frutos y seguia creciendo...La emoción del reencuentro aún se hace esperar pues Fanny no está bien de salud y no pudo acompañar a su grupo en esta función...nos debemos un abrazo.... Cecilia Ruiz, Fanny Dimant, cada uno de los actores que conocí ese fin de semana, teatreros de corazon...me demostraron que "arriba y abajo del escenario" son ante todo excelentes personas...
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PELP Y BERTRAND RUSELL (José Ortega)
Enviado por teremarin el Mar, 27/04/2010 - 15:49.

Solo tres días para la feria de abril. Amaneció lloviendo, pero sobre las diez el sol comenzó a hacer brillar los charcos en el aire limpio en esa Sevilla monumental que parece que siempre esconde algo afuera de la experiencia común. En el Tribunal Superior de Justicia hice lo que tenía que hacer, junto a un Presidente de Sala de uno noventa y una perito insegura a la que le temblaba la voz (y con una leve pelusilla bajo la nariz, me pareció).
Al salir me esperaba a pie firme un grupo de personas. Un grupo heterogéneo: jóvenes, mayores, medianos, sobre todo chicas. Había recibido correos suyos y conversado por teléfono con algo de prisa. Al pronto no había entendido bien quiénes eran ni cuál era el problema.
Me sorprendió que conforme llegaban más integrantes de la Plataforma se saludaran y presentaran como si se vieran por primera vez. Y así era. No se conocían. Esto, claro está, me extrañó, así que comencé a preguntar y a entender.
Estas personas se habían conjurado para defender de la urbanización abusiva una playa virgen en Cádiz, la playa del Palmar. No tenían intereses en la zona. No eran propietarios, ni afectados. Actuaban solo por ideales. En este mundo competitivo, egoísta y mezquino, estaban gastando tiempo y energía solo por defender un ideal.
Cuando estaba en la universidad escribí un artículo, ya no me acuerdo del título. Hablaba de los móviles de cada uno en política y decía algo así como que cuando vamos a meter nuestro voto en la urna podemos hacerlo por intereses o por ideales. La doble posibilidad me la desveló alguien al comentarme que iba a votar a tal partido porque le interesaba que saliera. Me quedé con aquella expresión, “me interesa” y mi artículo venía a ser una puesta en orden de mi propio pensamiento. Los ideales no siempre coinciden con los intereses. A menudo se dice que con veinte años debes ser de izquierdas y cuado superas los treinta, de derechas. Me parece una idiotez, pero se dice mucho. Se supone que con dieciocho en realidad careces de intereses y te puedes entregar de forma más o menos ingenua a defender ideas, pero luego la cosa cambia y te interesa apoyar a los que favorecen tus intereses, sean los que sean. Aún así, creo recordar que decía en mi artículo, hay quien vota por sus ideas incluso pasando por encima de su propio interés personal.
-Lo que escribes me recuerda a Bertrand Rusell -me comentó un señor muy leído.
Estupendo, aunque yo a ese autor no lo he estudiado nunca. Pero suena fenomenal.
Pues bien, las fuerzas vivas de PELP efectivamente carecen de intereses en la playa del Palmar y por lo tanto lo que los mueve no es defender su casa, sus tierras o sus cosas. Su motor son los valores. Han conseguido movilizar a más de cincuenta mil personas en su grupo de Facebook. Sí, habéis leído bien. Más de cincuenta mil.
Eso me sacó de una duda. Al principio yo no sabía si querían contratarme o qué. Pronto me di cuenta de que solo querían consejo, así que no estaba entre clientes, sino entre iguales.
Comenzó a llover con timidez sobre la terracita cuando terminamos una extensa sesión de preguntas y respuestas. Justo a la hora de comer, así que nos metimos al resguardo a contemporizar con unos cuantos platos formados por abundante sal mezclada con algo de comida.
Todo ese día de diálogo no fue un tiempo perdido, sino ganado. El hecho de que PELP solo buscara en mí consejos y estrategias no solo no me decepcionó, sino que me halagó. He seguido en los últimos años una deriva totalmente imprevista en busca de soluciones. La cerrazón a los ciudadanos de la Administración, los tribunales, el Defensor del Pueblo y el sistema en general, me obligó a abrir otros caminos y esa búsqueda me transformó en un tío con una pata en el mundo del derecho y otra en el mundo del activismo. Si fuera más indiferente podría haberme conformado con quedarme en el despacho y cobrar minutas perdiendo asuntos. Pero no es el caso. Si alguien me pide que salve su casa, la salvaré, o lo intentaré hasta el final. No me limitaré a hacer un escrito de alegaciones, cobrarlo y adiós muy buenas. Esto era lo que buscaban los idealistas de PELP, inspiración para lo que alguien llamó (en sentido tan figurado como pacifista) la guerrilla urbana.
Les pasé estrategias y contactos y esa tarde volé de nuevo a Valencia con unos cuantos amigos más. Pero no solo di. También aprendí y me dejé contagiar de su generosidad, entusiasmo y fuerza. No es cosa pequeña que hombres y mujeres de todo el país le dediquen una parte de su vida a impedir los ataques del ladrillo sobre un pedazo de campo.
Estamos viviendo una indudable deriva de retroceso democrático en la que el Estado tiene cada vez menos escrúpulos para imponerse a sus ciudadanos a costa de lo que sea y en la que cada vez más los políticos son monigotes del poder económico. Pero estamos también entrando, dicen, en una nueva época del mundo, en la que los valores de generosidad y solidaridad se van a imponer. El mundo va a cambiar y lo vamos a conseguir nosotros. Y si no lo conseguimos porque el Estado nos aplaste, al menos habremos cambiado nosotros mismos buscando el ideal y luchando por los valores. Al final, como dicen, lo importante no era la meta, sino el camino.
La página de PELP en Facebook la tenéis en esta dirección:
Nos están dando una lección.
Hay que apoyarlos en todo.
Gracias
José Ortega
Pelp! Salvar El Palmar de Vejer
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No subestimes a nadie.
Enviado por teremarin el Jue, 22/04/2010 - 03:48.
En la facultad de Medicina, el profesor se dirige a un alumno y le pregunta: “¿Cuántos riñones tenemos?”
“¡Cuatro!”, responde el alumno.
“¿Cuatro?”, replica el profesor, arrogante, de esos que sienten placer en pisotear los errores de los alumnos.
“Traiga un fardo de pasto, pues tenemos un asno en la sala”, le ordena el profesor a su auxiliar.
“¡Y para mí un cafecito!”, replicó el alumno al auxiliar del maestro.
El profesor se enojó y expulsó al alumno de la sala. El alumno era el humorista Aparício Torelly, conocido como el Barón de Itararé (1895-1971)
Al salir de la sala, todavía el alumno tuvo la audacia de corregir al furioso maestro:
“Usted me preguntó cuántos riñones‘tenemos’.
‘Tenemos cuatro: dos míos y dos suyos. Porque ‘tenemos’ es una expresión usada para el plural. Que tenga un buen provecho y disfrute del pasto”.
La vida exige mucho más comprensión que conocimiento.
A veces, las personas, por tener un poco más de conocimiento o ‘creer’ que lo tienen,
se sienten con derecho de subestimar a los demás...
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